Organización Mundial de Agricultores

Mario Arvelo pronuncia un discurso ante la Asamblea General de la Organización Mundial de Agricultores (OMA), donde llamó la atención del auditorio —que incluyó al expresidente de la Comisión Europea Jacques Santer y al primer ministro de Luxemburgo Xavier Bettel— al hecho de que el sistema de Naciones Unidas es visto por la mayoría de la gente como una abstracción, que opera a gran distancia de las personas reales; mi labor como presidente del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) me obliga a conocer el sistema internacional y cómo desarrolla su trabajo. Cuando me hago la idea, como ejercicio intelectual, de no conocer nada sobre Naciones Unidas y pregunto por la opinión de mis interlocutores, me dicen que la ONU es “un grupo de burócratas y expertos que de vez en cuando se reúnen con delegados gubernamentales que leen discursos aéreos sin consecuencias concretas, mientras la vida real transcurre detrás de los muros y las puertas de los salones”. Si bien hay una semilla de verdad en esa valoración, el CSA es uno de los puentes fundamentales que conectan el conocimiento científico y el debate político con la realidad concreta sobre el terreno. Naciones Unidas —y mencionaría también a la Unión Europea— no es muy efectiva a la hora de mercadear su valor, su impacto positivo, ni el hecho de que, si no existiera, tendríamos que inventar algo muy similar a lo que ya tenemos. El CSA es uno de esos secretos bien guardados, es una historia de éxito que merece ser contada, y queremos tener allí las voces de los agricultores de todo el mundo. La Asamblea de la OMA tuvo lugar en Luxemburgo del 20 al 23 de mayo de 2019. [Foto ©WFO/Kary Barthelmey]

